lunes, 1 de diciembre de 2008

Decepcionado

Sólo puedo expresar mi dolor en mi lengua madre.

Bien saben que el idioma de cada uno es aquel en el que uno piensa y sueña.

Hace una samana me sentí español por primera vez y soñé en la lengua de cervantes.

Hoy me levanto de nuevo exhiliado.

Lejos del mundo al que quiero pertenecer.

I tana whāngaitanga tuatahi i tana pēpi, i tino mamae ana kōmata